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lunes, 28 de marzo de 2016

Pepi, la pipa!

En la falda de la montaña más verde que jamás hayáis imaginado se encontraba el pueblo de Fruts, de cara al mar junto a una gran Bahía. No se podía decir que Fruts fuese muy grande pero tampoco se podía decir que fuese muy pequeño. En la punta Norte de la Bahía de Fruts, se encontraba el hogar de la protagonista de nuestra historia; Pepi la Pipa. La casa dónde vivía Pepi con su familia, los Salads, era de madera blanquísima con unos grandes ventanales, que la señora Salad se encargaba de limpiar meticulosamente cada dia por la mañana. Kiko Salad, el padre de Pepi; era un ciudadano ejemplar y muy respetado en el pueblo de Fruts. Ejemplar y respetado, pero ahora mismo sin trabajo. La maldita crisis de la Sal había llevado a la quiebra a la factoría de anchoas del pueblo y el señor Salad llevaba más de un año buscando fortuna en Fruts y sus alrededores. De momento los Salads vivían de los ahorros acumulados durante toda la vida por la madre de Pepi. Escasos ahorros delante de las oscuras perspectivas.



Pepi era la Pipa más bonita de todo Fruts. Sin lugar a dudas era la más popular y admirada del instituto del pueblo. No era una pipa cualquiera, era una hermosa pipa de calabaza. Había heredado la textura de su madre y la forma de su padre, ni muy larga ni muy corta, ni muy ancha ni  muy estrecha.

A pesar de tener ya 14 años, Pepi no era consciente de la malísima situación económica por la que atravesaban sus padres y durante más de un mes pidió, suplicó, llegó incluso a exigir un Smartphone. Pepi quería uno  como todas sus amigas, eso fue lo que repitió sin cesar a su madre hasta hacerla llegar a sentir culpable.  En el pasado había sorteado la petición de un teléfono móvil regalándole a Pepi el teléfono viejo de su padre, pero ahora el tema del Smartphone le superaba. Esa misma noche después de cenar la señora Salad le comentó a su marido la nueva petición de su hija. Ambos decidieron comprárselo para navidad. “Nuestra hija no puede ser menos que las demás compañeras de su clase”. Esa fue la conclusión a la que llegaron. Y ambos , ignorantes por completo sobre el aparato en cuestión, compraron el Smartphone y se lo regalaron a Pepi esas navidades.





El Smartphone se convirtió en el amigo inseparable de Pepi. Como una extensión de su cuerpo la acompañaba constantemente en todas sus actividades diarias. “Se le pasará. Son cosas de adolescentes”. Pensó la señora Salad.

Esa primavera llegó un nuevo alumno al instituto de Fruts. Desde la cercana ciudad de Habarson se mudaron los Almonds, el benjamín de la familia era Pist Almond. Un pistacho de lo más apuesto y vivaracho. El primer dia ya era el chico más popular del Instituto. Sus graciosas presentaciones a lo largo del dia le habían servido para ser realmente conocido. Todos/as tenían curiosidad por el chico nuevo. Y ¿Cómo no?, Pepi fue una de las primeras en acercarse a presentarse, intrigada por la personalidad tan sofisticada de su nuevo compañero. En seguida conectaron, ese mismo dia se pasaron el número de teléfono quedando para hablar por la noche.

Pepi, la Pipa; estaba emocionada por esta nueva relación con el chico nuevo del pueblo. Pero Pist Almond venía de la ciudad, de otro mundo mucho más conectado y tecnológico. Aventajado en la materia tenía unos planes muy distintos de los que nuestra amiga se imaginaba.

Durante varias semanas aduló a Pepi sobre su belleza hasta que una noche, tarde; a través del whatsaapp le escribió: “Pepi eres la Pipa más bonita que he visto en mi vida. Te amo quiero estar contigo para siempre. Envíame una foto privada tuya. Sin la cáscara”. Pepi dudó, pero por miedo a perder al chico más popular del instituto accedió. Fue al baño, se fotografió sin cáscara frente al espejo y le envió la foto por whatsapp a su “amigo”. Sin ni tan siquiera saberlo estaba produciendo un Sexting que más tarde le haría muchísimo daño.


A partir de ese momento, todo cambió para Pepi. Al dia siguiente al ir a la escuela contempló aterrada como su gran amigo Pist había enviado su foto a todos los alumnos del centro. El pistacho quería ser aún más popular. Pepi regresó corriendo a casa con los ojos inundados en lágrimas. Entró corriendo en casa y se encerró en su habitación. El mundo de Pepi se llenó de sus fotos sin cáscara. El Smartphone no cesaba de sonar, su página de Facebook se llenó de comentarios despectivos. No quería comer, no quería ir al Instituto, no salía de casa. Pepi ya no era la misma. Su brillante y dorada cáscara se secó y se agrietó. El Ciberacoso pudo con ella. Una noche bajó hasta el puerto y se subió a la barca más pequeña que encontró, remó mar adentro y entre la noche y la bruma Pepi,la Pipa; desapareció. Nunca volvieron a ver a la hermosa pipa de cáscara dorada. De vez en cuando llega alguna respuesta a los mensajes de búsqueda publicados en la red. Pero todo queda en eso, ciberrumores.




Infórmate- Fórmate- Educa- Comparte- Disfruta- Previene- en las #TIC

jueves, 18 de febrero de 2016

La habitación


El primer día de curso, Carlos entró en clase y vio a un grupo de niños que se amontonaban alrededor de su amigo Marcos. Marcos era el centro de atención de todos los niños porque se encontraba enseñando y presumiendo de su nuevo y flamante teléfono móvil.

- ¡Hola!- Exclamó en voz alta. Pero la presentación de Marcos tenía a todos los niños y niñas completamente embobados. La envidia se apoderó completamente del celoso Carlos.

Carlos volvió  del colegio muy enfadado y de un portazo hizo notar que ya estaba en casa. Desde su habitación mientras lanzaba la mochila con rabia al suelo, gritó a su madre que se encontraba preparando la comida en la cocina:

- ¡Mamá!, ¡Quiero otro teléfono!- Y cerró la puerta de una patada.

Al escuchar el estruendo la madre de Carlos se secó las manos con un trapo y fue a ver que le pasaba a su hijo. Temerosa abrió la puerta de la habitación del niño y le preguntó dulcemente:

- ¿Cómo ha ido el primer día de cole?- Un gesto ansioso se reflejaba en su rostro mientras esperaba la respuesta.

-¡Este teléfono es una porquería, quiero otro teléfono y lo quiero ya!- Exclamó Carlos mirando fijamente a su madre.

La madre de Marcos volvió a la cocina apagó el fuego y salió de casa para comprarle otro teléfono a su hijo. Tenía miedo de él, tenía miedo de sus arrebatos y tenía miedo de que le hiciese daño.

La verdad era que los cuatro o cinco últimos regalos que había recibido el niño habían sido teléfonos móviles. Cada rabieta del niño era otro teléfono estrellado contra la pared. Carlos tenía varios cajones de su escritorio lleno de teléfonos rotos, cables y cargadores. Ahora el niño quería otro teléfono y sabía que su sometida madre se lo iba a comprar. Ahora quería el mismo teléfono que tenía Marcos. El niño no soportaba los celos, no quería sentirse inferior.

El niño cerró la puerta de su habitación y no salió ni para comer. Ya por la tarde, la madre de Carlos tocó débilmente la puerta de la habitación del niño y casi susurrando dijo:

- Carlos ya te he comprado el teléfono.

La puerta de la habitación se abrió, el niño cogió la caja y mirando a su madre con desprecio, volvió a cerrar la puerta.

 La puerta de la habitación de Carlos


La madre de Carlos daba todos los caprichos al niño porque sabía que si no lo hacía así, su hijo se transformaba en un tirano. Fuera de casa se comportaba como un niño dulce y encantador pero dentro sometía a su madre como un verdadero dictador. Toda la vida familiar giraba en torno a él y cuando no era así, se encargaba de transformar en un verdadero infierno la vida en el hogar. Patadas, puñetazos, golpes y gritos eran su estrategia para conseguir todo lo que se proponía. La puerta de su habitación tenía varios agujeros de los arrebatos que había tenido anteriormente. Cada vez que la madre de Carlos los veía, se acordaba de lo desagradable que podía llegar a ser su hijo y se acordaba de los momentos de miedo que había sufrido. El niño no admitía un no a sus reclamaciones, lo único que quería y permitía escuchar era sí.

Todos los antojos que tenía el niño los tenía, todos los caprichos que se le antojaban los conseguía. Había convertido a su madre en una verdadera esclava del terror.

Pasaban los meses y la habitación del niño cada vez estaba más llena de trastos. Aunque su madre había intentado en varias ocasiones hacer limpieza, el niño montaba en cólera y la mujer desistía. El espacio en la habitación de Carlos cada vez era más reducido. Ropa nueva, patinetes nuevos, consolas de videojuegos nuevas y teléfonos nuevos que ocupaban ya casi toda la habitación.

Una mañana, al ver que su hijo no se levantaba, la madre de Carlos tocó a su puerta:

- Carlos, hijo, levántate ya que vas a llegar tarde al colegio- Le dijo a través de los agujeros de la puerta.

Pero no obtuvo ninguna respuesta. La mujer intentó abrir la puerta pero la infinidad de cosas que había en la habitación se lo impidieron. Era imposible, estaba completamente bloqueada.

- ¿Carlos hijo mío, dónde estás?- Le gritó desesperada.

Pero el niño no respondía. La madre de Carlos llamó a la policía y estos se presentaron en la casa acompañados de los bomberos. Ni la policía ni los bomberos pudieron hacer nada por el niño. Había desaparecido, la habitación se lo había tragado.

Con los ojos empapados en lágrimas, la madre de Carlos preguntaba a los bomberos:

- ¿Qué le ha pasado a mi hijo? ¿Dónde está?- Repetía sin cesar.

Uno de los bomberos se acercó a la mujer y le dijo:

- Señora ¿Nunca pensó en decirle a su hijo no?







jueves, 11 de febrero de 2016

Said


 Said


Aquella mañana era diferente, la casa estaba fría y vacía. Papá y Mamá habían vendido todo lo que pudieron, los muebles, los electrodomésticos, los recuerdos, todo. Únicamente quedaban dos bolsas de plástico con ropa junto a la puerta en el pasillo. La puerta de mi habitación se abrió y vi la figura de mi madre acercarse a mi cama, me susurró:

- Said, ángel mío, es hora de levantarse.

Ella no había dormido. Lo sabía por qué la escuché llorar durante toda la noche mientras mi padre la consolaba.

El desayuno fue rápido, no nos quedaba nada, ni comida ni nevera. Bebimos un vaso de leche cada uno mientras escuchábamos los estruendos de las explosiones, cada vez más fuertes y cada vez más cerca.  Los aviones se acercaban al centro de la ciudad y dejaban caer sus bombas sobre las casas.  Ya no quedaba casi ningún edificio en pie en la calle donde vivíamos, quizás tres o cuatro. Ya no era una ciudad.

No tenía muy claro que iba ser de nosotros, únicamente recuerdo a mi padre explicándome que debíamos salir de la ciudad y que nos marchábamos de viaje. Debíamos salir de la ciudad antes de que alguna bomba cayese sobre nuestra casa. No tenía claro a qué tipo de viaje se refería mi padre. ¿Nos íbamos al pueblo de la abuela? ¿Nos mudábamos a otra ciudad? No entendía nada de lo que pasaba a mi alrededor. ¿Qué era la guerra¿? ¿Por qué los aviones que antes me gustaban tanto cuando los veía pasar, ahora eran señal de destrucción y muerte?

Papá y mamá cogieron las dos bolsas con nuestra ropa y bajamos hasta la calle. Lo mismo de cada día, personas corriendo de un lado para otro, llantos, gritos y explosiones.

Mi tío Yasar nos esperaba en la esquina de la calle en su coche. Corrimos todo lo que pudimos pegados a las paredes de los edificios hasta que llegamos al coche y nos subimos. A pesar de que el coche tenía las ventanillas subidas, los ruidos de las explosiones y los gritos de la gente se escuchaban con claridad. Esquivando escombros y hombres armados, llegamos al límite de la ciudad, donde bajamos del coche.

- Hasta siempre, Yasar, hermano. Siempre te llevaré en mi corazón- Le dijo mi padre a mi tío con los ojos llenos de lágrimas.

Caminamos hasta las montañas. A medida que avanzábamos otras personas se unían a nuestra marcha. Éramos un grupo bastante grande cuando llegamos a la costa. Nunca había visto el mar, me pareció precioso, enorme y precioso. Por un estrecho camino bajamos hasta la playa. No pude resistir la tentación de correr a tocar el agua pero cuando estaba en la orilla, escuché a mi madre llamándome casi a gritos:

- Said, ven aquí ahora mismo- Me asusté y retrocedí. No acababa de entender por que mi madre se enfadaba tanto.

El día se hizo noche y seguíamos en aquella playa de rocas. Pequeños grupos de personas se reunían alrededor de fuegos improvisados. Hacía frío, mucho frío y me cobijé entre las piernas de mi padre, bajo su abrigo.

-¿Qué estamos esperando, Papá?- Le pregunté a mi padre mientras se me cerraban los ojos.

- Tranquilo, duerme- Me respondió.

Cuando desperté todavía era de noche. Mi padre me llevaba en brazos y me dejó en el suelo. Mis pies ya no notaban las duras rocas de la playa, ahora notaban algo blando, mojado y frío. Era una barca de plástico.

Papá, mamá y yo hicimos un ovillo bajo una manta en un rincón de aquella barca de plástico. Las personas de la playa continuaban subiendo a la barca y nuestro ovillo se hizo más pequeño. Algunos hombres empujaron la barca y notamos como se balanceaba en el agua. Recuerdo a mis padres rezar susurrando bajo la manta que nos cubría a los tres. Se escuchó un motor y notamos un fuerte impulso.

Pero esa noche el mar no quería amigos, embravecido, con mucha fuerza golpeaba la barca una y otra vez. Recuerdo que la barca de plástico llena de gente volcó y ya no recuerdo nada más.



jueves, 21 de enero de 2016

Un beso, Diego.



El pasado 14 de Octubre, Diego con tan solo 11 años tomó la decisión de quitarse la vida ante la incapacidad de afrontar lo que muy probablemente sea otro caso más de acoso escolar. La carta manuscrita que dejó a sus padres reflejan una madurez que no poseen la mayoría de los niños a su edad. Solo deseo que se investigue hasta el final para que sus padres puedan de alguna forma descansar y para que su terrible final sirva de una vez por todas para atajar los casos de acoso en el ámbito escolar.

Un beso, Diego.


 Un beso, Diego.


"Papá, mamá, estos 11 años que llevo con vosotros han sido muy buenos y nunca los olvidaré como nunca os olvidaré a vosotros.
Papá, tú me has enseñado a ser buena persona y a cumplir las promesas, además, has jugado muchísimo conmigo.
Mamá, tú me has cuidado muchísimo y me has llevado a muchos sitios.
Los dos sois increíbles pero juntos sois los mejores padres del mundo.
Tata, tú has aguantado muchas cosas por mí y por papá, te estoy muy agradecido y te quiero mucho.
Abuelo, tú siempre has sido muy generoso conmigo y te has preocupado por mí. Te quiero mucho.
Lolo, tú me has ayudado mucho con mis deberes y me has tratado bien. Te deseo suerte para que puedas ver a Eli.
Os digo esto porque yo no aguanto ir al colegio y no hay otra manera para no ir. Por favor espero que algún día podáis odiarme un poquito menos.
Os pido que no os separéis papá y mamá, sólo viéndoos juntos y felices yo seré feliz.
Os echaré de menos y espero que un día podamos volver a vernos en el cielo. Bueno, me despido para siempre.
Firmado Diego. Ah, una cosa, espero que encuentres trabajo muy pronto Tata.
Diego González"


jueves, 25 de junio de 2015

"Troll Hunter", el Rey Midas y Youtube

“Troll Hunter” es una genial película noruega perteneciente al género fantástico que fue rodada a modo de falso documental y se estrenó en el 2010. Hace muchísimo tiempo que no escuchaba hablar tanto de Trolls, desde que el entrañable David asomaba la nariz por nuestros televisores. Los Trolls actuales no son de los que van todo el día con el moco colgando (o si), pero si que son igual de peligrosos. Los Trolls del 2015 viven en Youtube, tienen la misma hambre devoradora y van mutando conforme se adaptan a los canales en los que habitan. Autobautizados Trolls siguen el rito de Trollear, que es burlarse de alguien de forma sarcástica y cafre. En muchos casos de forma totalmente salvaje, con una falta de educación total, rozando (y en muchas ocasiones tocando) la apología de la xenofobia,  la vulgaridad, la incultura y  la homofobia. Atacando sin piedad a todo lo que resulta diferente (Como los monos del comienzo de “2001, Una odisea en el espacio”). Personajes que pretenden hacernos creer que escriben libros sin ni tan siquiera haber leído uno en su vida. 


Troll Hunter (2010), dirigida por André Øvredal 

En casa hace unos meses estalló la polémica cuando el mundo digital de mi hijo y el mío colisionaron a raíz de su constante visionado de vídeos protagonizados por “Gamers” en Youtube. Gamers o probadores de juegos existen desde que existe la industria del videojuego, mucho antes incluso de existir Youtube. Al principio lo tomé como un entretenimiento banal y no le presté demasiada atención, pero al ir pasando los días mi punto de vista cuarentón se fue endureciendo y haciéndose más crítico hasta llegar a prohibirle la reproducción de este tipo de videos. Craso error, ya que como todos sabemos, la prohibición genera aun más tentación y deseo. No llego a entender que tipo de satisfacción puedes obtener de ver un vídeo de una persona jugando un juego y comentándolo con voz de pito mientras podrías estar jugando tu mismo. Pero no podemos negar la evidencia de su alucinante poder global de convocatoria por que los números hablan por si solos. No podemos negar que, hablando analíticamente ("Mandamiento Marketiniano”), estos señores arrasan. Con más subscriptores que los grandes equipos de fútbol y más aun que los grandes ídolos de la música, se pasean por la actual escena de Internet embolsándose supuestamente unos beneficios que jamás alcanzaría ningún equipo de élite dedicado al marketing profesional.

GOLD

Actualmente los temidos Trolls comienzan su invasión del mundo analógico en formatos de libros, cómics y puestas en escena en teatros (Increíble pero cierto). Evidentemente las rémoras que siguen a este tipo de fenómenos mediáticos han olisqueado el beneficio económico y están guiándolos por el buen camino, el camino del dinero. Personalmente pienso que considerar y difundir este tipo de fenómeno como algo cultural es una aberración y un intento de legitimizar en modo offline el apoteósico éxito que han cosechado en la red. Son los nuevos Reyes Midas en formato #3.0. Las personas de mi generación jamás podrán llegar a entender este fenómeno por completo, ni tan siquiera lo intentéis, os acabaréis haciendo daño. Gracias a la televisión, estábamos acostumbrados al encumbramiento de seres completamente neutros hasta el cielo de los medios de comunicación. Ahora los tiempos han cambiado y le toca el turno a los personajes surgidos de Internet. Comparto totalmente con Humberto Eco (Escritor y filósofo italiano) su opinión de que: "No se puede frenar el avance de Internet" y que el problema de la Red: "No es solo reconocer los riesgos evidentes, sino también decidir cómo acostumbrar y educar a los jóvenes a usarlo de una manera crítica".

He leído diversos artículos sobre el tema de los Youtubers/ Gamers. Ninguno hacía referencia a los segmentos de edad sobre los cuales influencian este tipo de “profesionales” de la red. Lo cierto es que los llamados Gamers de Youtube tienen su público y subscriptores en franjas de edad realmente bajas, entre 10 y 15 años. Gran parte del éxito de los Gamers a parte de los vídeos, son los comentarios que se alojan en ellos. Comentarios subidos por los usuarios y subscriptores que no son regulados de ninguna forma y producen verdadera vergüenza ajena. Y aquí es donde hemos fallado como padres. Deberíamos ser nosotros los que filtrásemos todo el contenido basura antes de que llegue a manos de los pequeños. Es nuestra responsabilidad el educar sobre el manejo de un Smartphone antes de entregárselo. También es responsabilidad de los papás y de las mamás educar inculcando los valores necesarios para que los peques se comporten y actúen en las redes como personas respetuosas.

Antes de entrar en disputas familiares sobre temas que no vamos a llegar a entender y en las que no vamos a sacar nada en claro, mejor eduquemos a nuestros hijos para que sean personas con criterio y no se dejen llevar por modas pasajeras o por influencias impuestas de forma ignorante por las masas. Creo que existe el sentimiento generalizado entre los subscriptores de este tipo de canales, de formar parte de algo grande, importante y conocido de forma global. De esta forma ellos también se sienten grandes, importantes y de alguna forma conocidos globalmente.



No olvidemos que existen más tipos de Youtubers, no sólo existen los Gamers. Existen personas que realizan un trabajo realmente bueno y útil relacionado con otras temáticas. En Youtube podemos encontrar canales de tecnología, deportes, música y humor, moda y belleza o contenidos familiares (Infantiles y consejos para padres). También podemos encontrar canales con Youtubers y contenidos realmante buenos relacionados con la educación. Considerar esto una profesión? Es algo totalmente subjetivo. Faltan muchísimos años para que en este país se alcance el nivel de por ejemplo, Estados Unidos, donde un grupo formado por los Youtubers más importantes han llegado a entrevistar al presidente Obama.

Fuentes: actualidad.rt.com/ El País/ Jose Romero


sábado, 30 de mayo de 2015

Fresco, un chivo con sueños.

Todos los animales de la granja estaban bastante nerviosos. Casi era final de Mayo y sabían lo que significaba. Cada año por estas fechas, todas las hembras de la comunidad daban a luz a sus “retoños”. La actividad era frenética, tanto por parte de los humanos como por parte de los animales. Unas incesantes entradas y salidas de los establos, porquerizas, corrales y gallineros con todo tipo de materiales y utensilios; pronosticaban los cambios que estaban por venir.

La cabra de la granja, a pesar de ser primeriza, fue la más madrugadora. Con los primeros rayos del Sol, de su establo salieron a tropezones cuatro chivos. Tres de color blanco y uno mezclado, de un color gris oscuro y negro. Cegados por la luz del día, los tres chivos blancos dieron media vuelta y regresaron rápidamente junto a su progenitora. Pero el chivo gris, guiado por el sonido del agua del río que delimitaba la granja, avanzó en línea recta buscando el origen de ese murmullo que escuchaba.

Fresco era de color gris oscuro y negro.

Con dificultad llegó a la orilla pero resbaló, cayendo de cabeza al agua. Al principio, chapoteó con energía, pero pasados unos segundos se dejó llevar por la corriente y se sumergió. Lejos de asustarse, el animal comenzó a disfrutar en ese entorno completamente extraño. Bajo el agua el pequeño chivo daba vueltas sobre si mismo, formando espirales. Cuando notaba que le faltaba el aire sacaba la cabeza, respiraba y volvía a sumergirse de inmediato.

Uno de los granjeros que observaba la escena, sacó del agua al chivo y exclamó:

- ¡Vaya susto te has llevado! Te llamaré Fresco, por que así te has quedado, empapado y bien fresquito- Tras observar que el animal se encontraba en perfectas condiciones, lo dejó con cuidado en el suelo.

A la mañana siguiente, Fresco salió de su establo y se dirigió directamente al río. Al llegar a la orilla, sin pensárselo dos veces, se lanzó al agua. A pesar de las burlas de sus hermanos, el chivo pasó un buen rato disfrutando. Esta vez no necesitó la ayuda del granjero y salió por su propio pie.

Las burlas de sus hermanos y del resto de animales de la granja eran continuas, a veces bastante crueles, pero no hacían mella en el pequeño chivo que cada día ejecutaba su ritual. A Fresco le encantaba el agua. En el río, se sentía libre y feliz.

Una mañana los tres hermanos de Fresco le siguieron en su recorrido sin dejar de reírse. El animal no se detuvo ni un momento y tal como hacía cada día, llegó a la orilla del río y se lanzó al agua. Absortos en sus risas, los hermanos de Fresco no se percataron de cómo eran de resbaladizas las hierbas de la orilla. Uno tras otro, como le había ocurrido al pequeño chivo gris el primer día, cayeron sin remedio en el agua.

- ¡Ayúdanos, Fresco, nos ahogamos!- Repetían sin cesar.

Sin dudarlo ni un instante, el experimentado nadador agarró fuertemente con los dientes por las orejas a sus hermanos y los sacó del agua.

 Fresco, un chivo con sueños.
Fresco, un chivo con sueños.


A la mañana siguiente, mientras se dirigía al río, los tres hermanos del chivo le siguieron en silencio. Esta vez sin reírse ni burlarse. Nunca más se burlaron de él. Ni sus hermanos, ni ningún otro animal de la granja. 


jueves, 14 de mayo de 2015

Ariadna Musa Catra

Ariadna Musa Catra era una niña frágil. Ariadna Musa Catra era una niña con un rostro fino como la más fina porcelana. En su cara brillaban unos enormes ojos, medio azules y medio verdes, con los que observaba y descubría el mundo y las personas. 

En su cara brillaban unos enormes ojos


Desde pequeña fue una niña alegre y amable, sobretodo con los compañeros del clase. Le encantaba el colegio por que le encantaba aprender y compartir cosas nuevas cada día. Otra de sus grandes pasiones era la lectura, era una auténtica devoradora de páginas de libros. No tenía un género favorito en concreto, simplemente se limitaba a leer todo aquello que caía en sus manos. A medida que pasaba el tiempo sus notas escolares comenzaron a destacar sobre las de sus compañeros. En primaria esto no le supuso ningún tipo de problema, quizás por que todos los niños y niñas de su clase se conocían desde el parvulario, habían crecido juntos. Sus problemas escolares, a los que no estaba ni de lejos preparada, comenzaron en el primer curso de la E.S.O. En este ciclo educativo sus compañeros de clase ya no eran sus amigos y amigas de toda la vida. Ya no eran los niños y niñas que habían crecido juntos.

Al finalizar el primer trimestre, debido a sus buenas notas, los no tan compañeros de clase ya le habían puesto todas las etiquetas posibles, friki, empollona, rarita. A medida que avanzaba el curso, estas etiquetas comenzaron a ser mucho más despectivas e hirientes, hasta el punto de que rompieron por completo la ilusión y las ganas de aprender de Ariadna. Las etiquetas se convirtieron en insultos directos y los insultos llegaron a transformarse en agresiones físicas. Ariadna no tenía ni idea de que aquella humillación y aquel maltrato escolar eran conocidos como Bullying, eso lo descubrió más adelante.

Cada mañana, el despertador rompía su sueño y rompía su corazón. Ya no tenía ganas de ir a clase y su ilusión por aprender cosas nuevas cada día se había resquebrajado por completo.

Pero Ariadna Musa Catra aguantó, fue paciente. La niña se refugió en sus libros dónde era completamente libre y podía seguir soñando. Poco a poco los años de martirio pasaron. Sus estupendas notas le llevaron directamente a la Universidad, dónde los parásitos que habían estado atormentándola a diario no llegaron. Quizás ahuyentados por el mejor repelente existente, la cultura. Por los pelos escapó del temible Bullying y del maltrato escolar. Ariadna se prometió a si misma que estudiaría más, todo lo posible, y que dedicaría todos sus esfuerzos a ayudar y a proteger a todas las Ariadnas Musa Catra que encontrase en el camino de su vida. Su fragilidad desapareció y su corazón se endureció.

Ariadna Musa Catra es una mujer fuerte. Ariadna Musa Catra es una mujer fuerte con un rostro fino como la más fina porcelana.





sábado, 15 de junio de 2013

El viento de los sueños.

Leemos un cuento?

Era una noche como cualquier otra noche de lluvia. Silencio, oscuridad y el sonido del agua viva cayendo y abriendo pequeños ríos en el suelo. No notaba nada especial en el ambiente. Nada me hacía presuponer que iba a ser testigo de un hecho insólito y excepcional.

Alguna vez os habéis fijado en que en las noches de lluvia los caracoles suben al lugar más alto que tienen a su alrededor? No? Fijaos. Queréis que os explique porqué? Pues bien, retomando el punto de inicio de esta historia, esa noche me encontraba en el patio trasero de casa, de madrugada, cuando observé a una gran cantidad de caracoles que poco a poco subían buscando un lugar elevado, en un muro, en los árboles y en los arbustos. En las paredes de casa se daba cita una auténtica maratón en busca de la chimenea.


Noto una sensación extraña en los oídos, un zumbido, un rumor. Acerco la oreja a la pared y esto es lo que escucho:

-         Tonto el último!-
-         Babo, eres un pesado. Siempre haces la misma broma-

La cena me ha sentado mal, no puede ser. Y acerco de nuevo la oreja a la pared:

-         Yo seré pesado, pero llego el primero y cogeré el mejor sitio.
-         Guárdame un sitio a tu lado!
-         No decías que era muy pesado, jajaj-

La primera intención fue salir corriendo en busca del teléfono móvil para grabar aquello que estaba pasando, fuese lo que fuese. Pero me senté en una de las sillas y me limité a observar y a escuchar:

-         Venga, rápido, que ya está aquí!- Anunciaba el primero de los caracoles que alcanzó la cima de la tapia.

¿Qué era lo que estaba aquí? Pues era ni más ni menos, el viento de los sueños. Un aire que los recogió uno por uno y se los llevó envueltos en una espiral de vapor, sonidos muy suaves y colores brillantes. Una espiral que le dio a cada caracol una nueva forma y vida según los sueños que habían acumulado a lo largo de su vida. Hubieron que se transformaron en caballos, otros en gatos, algunos en fieras salvajes. Algunos pocos incluso se transformaron en peces y pájaros, pequeños, medianos y grandes.

Al igual que salen disparadas las chispas de un castillo de fuegos artificiales, cada ser salió disparado en una dirección y la espiral, los caracoles y los animales desaparecieron.


Me levanté de mi silla y me fuí a la cama pensando:

"Cuidado con lo que sueñas por que alguna noche de lluvia quizás te toque el viento de los caracoles".




lunes, 27 de mayo de 2013

El primitivo mundo de los Teléfonos Móviles.

El vestíbulo-recepción de Móvilandia es espectacular. El suelo es de cristal transparente y se ven pasar las nubes y los pájaros volando por debajo de nuestros pies. La decoración futurista nos traslada a un universo de ciencia-ficción. Después de bebernos el estupendo refresco que nos han servido y tras comprobar que está todo el grupo reunido, una cinta transportadora nos sumerge, a través de un puente colgante, en el primer mundo de Móvilandia. El primitivo mundo de los Teléfonos Móviles.



Los aparatos que encontramos en el primer planeta de la Galaxia de Móvilandia son sencillos teléfonos móviles con las únicas funciones de realizar y recibir llamadas. Nos explican que también tienen una pequeña agenda integrada por 10 números considerados importantes para el menor. Este gadget es sin duda el mejor para iniciar a los más pequeños en el mundo de las #TIC. No necesitan más. Deberíamos seguir las indicaciones y fijar la edad de esa entrada en el mundo de la telefonía móvil entre los 12 y los 15 años.

-         Me aburro ,Mamá!- Se escucha decir a una niña pelirroja mientras estira la falda de su madre.

Los menores de hoy día están acostumbrados a recibir una gran cantidad de impactos relacionados con el mundo tecnológico y evidentemente esta primitiva muestra de tecnología se les queda rápidamente corta. Es en este momento, cuando los papás y las mamás debemos hacer fuerza, buscar alternativas o mentalizarnos en la necesidad de una implicación directa en la educación en Internet y las redes sociales de nuestros hijos antes de pasar al segundo planeta de Móvilandia, habitado íntegramente por Smartphones.



Aquí la cosa ya cambia. Un torrente de colores y símbolos nos envuelve en un torbellino de nombres, iconos, símbolos, números, y sobretodo fotografías, muchísimas fotografías y vídeos que se comparten instantáneamente con multitud de usuarios. Algunos conocidos y muchísimos desconocidos.

Complicado mundo para los menores, complicado mundo para los adultos? Necesitamos unas mínimas indicaciones antes de poner los pies en Smartphone World. El guía del grupo nos acompaña hasta un anfiteatro de aspecto griego y ocupamos los asientos frente al escenario.

Aparece un actor caracterizado de lobo:

-   Bienvenidos al maravilloso mundo de los Smartphones!!! Bienvenidos y bienvenidas! Grandes, pequeños, adultos y niños! Olvidaos de todo lo que habéis conocido hasta ahora. Aquí encontraréis un mundo de diversión y entretenimiento sin fin.

De repente un inmenso castillo de fuegos artificiales  se dispara desde atrás del escenario:


- Wow!! Nos quedamos con la boca abierta.

lunes, 20 de mayo de 2013

Antes de aterrizar en Móvilandia, me acuerdo de Marta.


La azafata que nos anuncia la llegada a Móvilandia se parece mucho a una compañera que tengo en el curso de Bonsais, me chiflan los Bonsais. Si no fuera por la diferencia de estatura es idéntica a mi amiga Marta.




Marta es una chica realmente agradable y simpática. Es muy conocida en el barrio dónde vive, un barrio de familias humildes. Es una vecina muy concienciada y comprometida, siempre se ha preocupado de ayudar a los demás y todos conocen su generosidad. Es habitual verla participar en cada uno de los eventos benéficos que se organizan en la comunidad. Su debilidad son las personas mayores y cada día se reserva un tiempo para echar una mano a cualquiera de los ancianos y ancianas de su escalera.

Desde hace dos años vive con su novio, Marcos. Juntos comparten un piso chiquitito pero muy acogedor, dos habitaciones y un pequeño patio, no necesitan más. Trabaja como Secretaria de Dirección en una multinacional del sector químico. Le encanta su trabajo, le permite estar todo el día en constante comunicación con el resto de miembros de la empresa y eso es un incentivo en su día a día. “Cotorrita” la llamaba su abuelo, y es que a Marta le encanta hablar.

Las tareas diarias que realiza una Secretaria de Dirección son muy variadas. Algunas son muy entretenidas y agradables de realizar, pero hay otras que se hacen un poquito aburridas y pesadas.

Una de las tareas que últimamente le encomiendan y no le gusta nada en absoluto, es la de echarle un vistazo a los perfiles de los nuevos candidatos que llegan a diario. Tal es la confianza que tiene depositada en ella su jefe que el criterio de la chica es tenido en cuenta como si del Director General se tratase. Cuando llega una nueva candidatura, ella es la encargada de “Googlear” al candidato y según los resultados que aparezcan, ese expediente no pasa su criba y evidentemente no llega a los despachos de RRHH de la empresa.

-         Marta, échale un vistazo a este currículum, y me comentas - Le dice Ignacio, el jefe directo de la chica, asomando la cabeza por la puerta de su despacho.
-         Ahora mismo, Ignacio- Ya van seis esta semana, pensó Marta.


Y tras buscar en el navegador el nombre del candidato, mientras subía y bajaba el ratón, pensaba: “Que clase de educación en Internet y en las Redes Sociales han recibido estos chicos y estas chicas?

Y es que los resultados en la inmensa mayoría de casos eran grotescos. De entre la enorme cantidad de curriculums que gestionaba cada mes, se podía salvar uno o dos por los pelos. Había de todo: personas poco, medio o muy preparadas. Personas incluso con dos carreras y con muchos años de experiencia. Pero todos y todas se olvidaban de algo fundamental. De nada sirve tener un currículum vitae excepcional si no tenemos cuidado de mantener una correcta imagen digital en Internet.

Marta era muy consciente de que cada curriculum que no pasaba su filtro significa la ruptura  en seco de las esperanzas y sueños de los candidatos y de sus familias. Cada día era testigo directo de los dramas que se sucedían en su barrio debido a la actual situación del mercado laboral. Pero no podía pasarle como válido a su jefe un currículum de un candidato o candidata que tuviese una marca negativa en la red. No podía pasarle el currículum de Juan Pérez, licenciado, tres idiomas y al buscar su nombre en Google, aparece el tal Juan Pérez evidentemente en estado de embriaguez, un día de fiesta con sus amigos semidesnudos alrededor de una piscina. O encuentras a la recién diplomada Cristina Hernández de botellón con las amigas, con los ojos rojos como el fuego. O en el peor de los casos encuentras a Perico de los Palotes en el exhibicionista y repetido hasta el infinito posado ante el espejo del cuarto de baño, luciendo pectorales.

Y vosotros me diréis: Es que el actual mundo profesional no funciona de esta manera que nos explicas.

-         EKKKKK! Error.

La mayoría de curriculums que se envían a las empresas acaban tal cual antes habéis leído, con una simple búsqueda en Google, que todo lo sabe y todo lo conserva bien fresquito.



Bajamos de nuestro super-avión y en seguida nos dan la bienvenida a Móvilandía con un refrescante zumo tropical. Es el primer contacto de los más pequeños con el mundo de los teléfonos móviles y los Smartphones. Esta parada del viaje va a ser muy importante.







viernes, 17 de mayo de 2013

Bienvenidos a Móvilandia.


Bienvenidos a Móvilandia!!!

¿Para qué necesita un niño/a un Smartphone en su vida cotidiana? ¿No pecamos de un exceso de modernidad en este aspecto?

En este país la edad de iniciación de los menores en el uso de los teléfonos móviles y Smartphones es escandalosamente temprana. ¿Por qué vivimos esta situación con total normalidad?

Simplemente por que existe un desconocimiento absoluto social generalizado del mundo de Internet y las Redes Sociales. Si los padres y madres estuviésemos correctamente informados, os puedo asegurar que la edad del inicio en el uso de estos aparatos se iba a retrasar considerablemente.

¿Qué hace un niño/a con Smartphone? Nada. No olvidemos que un Smartphone es un microordenador portátil. Con sus muchísimas ventajas en cuánto a comunicación se refiere y también con sus inconvenientes. ¿Qué inconvenientes puede tener un Smartphone para un niño/a? Pues sencillamente todos los problemas derivados del mal uso o el uso incorrecto del mismo.



Es absolutamente necesario ofrecer a los peques una formación en las #TIC antes de dejar que se embarquen en ninguna aventura digital. La falta de una educación en Internet y las Redes Sociales puede pasarles factura de muchísimas formas. La huella en Internet no se borra y las imágenes permanecen. Una vez que colgamos una imagen en Internet o la enviamos a través del teléfono móvil o Smartphone, perdemos completamente el control sobre ella. Esta es una premisa que los padres y madres de hoy en día debemos incluir en el decálogo del buen uso de los dispositivos móviles antes de entregar cualquiera de estos gadgets a  nuestros hijos.

Fórmate- Educa- Protege!

lunes, 13 de mayo de 2013

Clickpadres en 8TV



Hoy en ClickPadres estamos supercontentos! No todos los días salimos  por la tele! Hace unas semanas, navegando por la red, descubrí un anuncio publicado por Initec, el centro dónde realicé un curso intensivo Community Manager. En él buscaban a personas que se hubiesen reciclado con alguno de sus cursos y que en la actualidad trabajasen en Internet. Pues bien, respondí y el resultado es la aparición de ClickPadres en la tele.



La entrevista la grabamos en el laboratorio de ClickPadres. El lugar de dónde nacen las ideas, textos, dibujos, sonrisas de este proyecto que llamamos ClickPadres.

En nuestro taller tenemos un gran mural dónde tenemos expuestas todas las tareas que realizamos. ¿Porqué? Por que reciclamos continuamente. Reciclamos el material y reciclamos las ideas que vamos trabajado. De una idea primitiva, brotan otras a medida que pasa el tiempo. Los días en los que las musas tienen fiesta, recurrimos a nuestro panel. Echamos un vistazo y siempre nos surge alguna idea nueva. Un trocito de aquí, un trocito de allá y al final, sea de una forma o de otra, moldeamos nuestro futuro encargo.



Nos gusta nuestro panel. Es superútil. Es una fuente de ideas que nos compensa el trabajo que realizamos cada día.

Como Keyser Söze, observó el panel de ClickPadres y escucho una historia:

Es la historia de un chico que siempre había trabajado muy duro. Realmente era un buen trabajador. De esos que aportan soluciones a la empresa. No de los que aportan problemas y quebraderos de cabeza a sus superiores. Siempre se había caracterizado por su efectividad, versatilidad y empatía en los puestos de trabajo que había ocupado.

Pero un buen día, al igual que Dorothy, un terrible tornado lo arrancó de su apacible y tranquilo mundo y se vió arrastrado  hasta el río de aguas bravas de la actualidad laboral.

En medio de su frenética bajada sin control hacia la terrible cascada de las actuales cifras de desempleo, le dio tiempo de agarrarse a algunas de las ramas de la ribera. En ese momento en el que sientes que te vas a quedar sin aire, notó un estirón.

Dos manos amigas lo sacaron de la traicionera corriente. Ya en un lugar seguro, exhausto, estirado sobre la hierba, escuchó:

- Comienza a pintar de colores el presente para evitar que el futuro sea negro.

Al abrir los ojos, pensó:

- Yo no soy un pez muerto arrastrado por la corriente. Yo siempre he sido un luchador y en este rio hoy me toca ser un salmón. Y si el esfuerzo, tesón y compromiso en todos mis trabajos anteriores los dirijo a un empleo propio?

Desde entonces hasta ahora mismo, nuestro chico continua trabajando para el mismo en lo que más le gusta:  Internet y las Redes Sociales.




miércoles, 8 de mayo de 2013

Fabricamos una colina, unos árboles, un tren y una playa.


¿Cómo os imagináis la vista de la playa desde el tren mágico de ClickPadres? Nosotros empezamos imaginando una colina, una playa y  mar salpicado de velas blancas.
Para haber la colina utilizamos una cartulina azul (Reciclada de una foto anterior), le damos forma de colina doblando uno de los lados repetidas veces. Tras comprobar que no se aguanta, buscamos unos trocitos de cartón un poquito más duro y lo grapamos por debajo de la cartulina para fijar la forma curva de la colina.                                                      

Pero, claro es de color azul. tenemos que darle aspecto de colina. Para eso hemos utilizado unos retales de papel Crepe que hemos encontrado en el laboratorio de ClickPadres. Este tipo de papel es fácilmente localizable en cualquier papelería y al comprobar la etiqueta del precio vemos que es bastante económico. El rollo de 0.50 x 2.5 mts cuesta 0.80 céntimos. Pegamos el papel Crepe verde a la parte curva de la cartulina y fabricamos un tren con cartulina marrón y unas vías con cartulina negra.


 Para hacer la playa utlizamos una cartulina naranja y para darle aspecto vivo y acuático al mar. Cubrimos la parte azul que nos queda de cartulina con papel Crepe de color azul. Lo dejamos un poco suelto para que la imagen de las olas quede más auténtica. 

Y, ¿Qué tal si "fabricamos" unos barcos con papel?. Nos animamos y "fabricamos" también toallas, bañistas que enganchamos sobre la arena de la playa.   Por último "fabricamos" algunos árboles con cartulina marrón de los recortes sobrantes y un poquito del papel Crepe verde que nos sobra (tenemos un montón) y los enganchamos a los lados de la vía. 





Bueno, así es como nos imaginamos en ClickPadres la vista de la playa desde el tren mágico. Y vosotros/as?  






Ya de vuelta en nuestra cabina, después de una revitalizante ducha, me siento en la butaca y oh!, los barcos, los árboles, las personas, todo! se va haciendo cada vez más pequeño. Sin notarlo nuestro tren mágico se ha despegado de sus vías y ahora mismo surca el cielo veloz como un rayo. ¿Cuál será la próxima parada?

Dubidubidubi, dubidubidubi!- Se escucha un teléfono móvil desde el otro lado de la pared. Una voz infantil responde a la llamada. Y aquí es dónde ya nos imaginamos (más o menos) nuestra próxima parada.

Chu-Chu!- Próxima parada: Smartphones y niños.









lunes, 6 de mayo de 2013

El tren mágico de ClickPadres. Fin de la primera jornada de nuestro viaje.

La semana pasada, en ClickPadres, comenzamos el viaje hacia la seguridad en Internet. Buf! Que complicado! Buf! Que pereza!. Pues no. Ni muchísimo menos. Nos lo estamos pasando realmente bien. Nos encontramos un mapa y decidimos lanzarnos a la aventura siguiendo sus indicaciones. Decidimos dar el primer paso. Ese primer paso que te lleva irremediablemente, un poquito más lejos. Por que algo que no podemos negar es que manteniéndonos inmóviles no vamos a llegar a ninguna parte. Si permanecemos quietos no vamos a alcanzar ningún objetivo, ni a corto ni a largo plazo.



“La aventura más apasionante comienza con un paso” (Alexandra David-Néel)

También celebramos el día de Sant Jordi con nuestro amigo Blas, el Dragón. Un pedazo de dragón gigante con un corazón proporcional a su volumen. Un dragón que aprendió que la amistad es algo muy importante. El bondadoso dragón aprendió con sus nuevos amigos que la lectura es algo apasionante. Cada libro que lees es una pequeña pieza de Tetris que poco a poco , con el paso de los años, forman tu personalidad, cultura y tu forma de entender a las personas y a el mundo que te rodea.

Esta semana hemos aprendido a abrocharnos el cinturón de nuestro tren mágico. ¿Cómo? Un tren con cinturón de seguridad. Exacto, más vale estar prevenidos. Al igual que en la vida offline, en el mundo online debemos ir un paso por delante es prevenir posibles accidentes o encuentros desafortunados de nuestros hijos durante su navegación por Internet y las Redes Sociales. Comprobamos como debemos seguir unas lógicas indicaciones 

-         Ubicar siempre el PC familiar en una estancia común de la casa. El lugar dónde la familia realice su vida cotidiana.
-         Controlar el tiempo de conexión de los peques a la red. Abusar de Internet provoca adicción. Controlar el tiempo de conexión en todos los gadgets, smartphones, tablets, PC y videojuegos.
-         Antes de ni tan siquiera ponernos en marcha aprendimos que debemos instalar un mínimo programa de control parental para prevenir “sustos” a los más pequeños.

¿Qué tipo de energía mueve este tren? ¿De que se alimenta para poner en marcha su motor? La caldera de la máquina que mueve el tren mágico de  se ClickPadres carga con el convencimiento de que el mejor camino para evitar el Ciberacoso y los Delitos telemáticos  dirigidos a los menores, es sin lugar a dudas la educación activa compartida en las #TIC. La lucha contra los ciberdelitos es el polo negativo de la batería del tren de ClickPadres, mientras que el polo positivo es sin lugar a dudas el hecho de formar usuarios competentes y respetuosos en la red.

La primera noticia que leemos durante el viaje hace referencia a la pornografía infantil en la red. Menudo golpe. Un golpe del que nos reponemos confiando en la luz que despide ClickPadres y que nos llega desde el final del túnel. Menos mal, que agobio, solo pensarlo. A uno se le ponen los pelos de punta. Pornografía + Internet + Niños, una combinación realmente mala, la peor. Pero no por ser el tema desagradable, vamos a mirar hacia otro lado. Es hora de aceptar la realidad actual de la pornografía infantil en Internet. El tráfico de estos contenidos es a día de hoy frenético. Debemos aceptarlo y educar a nuestros hijos e hijas para mantenerlos lejos de estos terribles comportamientos.



La primera parada de nuestro viaje fue en el maravilloso pueblo de “Respeto”. Sin darnos apenas cuenta durante nuestra estancia aprendimos varias costumbres locales que resulta que podemos aplicar sin problemas durante nuestra navegación por Internet. Aprendimos cómo los niños de Respeto aprenden tres valores fundamentales en la escuela. Tres valores que refuerzan sus padres y madres en el día a día de los pequeños. La Tolerancia, la Amistad y el Respeto son los tres valores que nos llevamos con nosotros como souvenir para adaptarlos a nuestra navegación por la red. En primer lugar Respeto por uno mismo y por nuestras publicaciones , de igual modo Respeto por las publicaciones y opiniones ajenas expresadas en Internet. En segundo lugar, Reconocimiento de la Amistad auténtica como un valioso vehículo de aprendizaje compartido. Y como no, Tolerancia. Por que los niños no tienen prejuicios y si reciben la educación adecuada son tolerantes. No les contaminemos con fobias ignorantes del mundo adulto.

¿Cuál será la próxima parada del tren mágico de ClickPadres?

Nuestro tren sigue sinuosamente la línea de la costa, y en uno de los tramos de playa observamos a los bañistas divirtiéndose en un fantástico día de verano. Los barcos surcan el mar desplazándose suavemente sobre las olas. Oh! Mira, fíjate!  Un avión y un helicóptero!



Chu-Chu! Saludamos desde la colina!

-         ¿Tendremos tiempo de bañarnos en la próxima parada, papá?
-         Claro que sí hijo.

Y por dentro sentimos la misma infantil llamada de la arena de la playa y de los revolcones en las olas del mediterráneo. Que buenos recuerdos nos trae el aroma a sal del mar. Y que buenos y divertidos momentos pasamos con nuestros hijos ahora que somos papás y mamás. Gracias, Mar Mediterráneo!